Diario Tania Laforge.
Zona prohibida: Schionthy, C000742-8, 18.1104
***
El Aurora se estaba aproximando al cinturón de asteroides de Schionthy. Aquí estaba, el supuesto cementerio del Kinunir perdido durante su misión de exploración 17 años atrás.
Un amenazante escenario nos estaba esperando. Schionthy, zona roja bajo interdicción estricta de acceso. Nadie podría entrar… ni tampoco salir. 70,000 mineros poblaban ese peligroso lugar trabajando en extraer partículas de antimateria, invisible trampa mortal escondida entre el cinturón de asteroides.
Un mensaje de radio sonó en la cabina “Estáis entrando en una zona restringida…”
Tania: Sensores recalibrados, Shakelton.
Viktor: Arya, ya sabes lo que tienes que hacer.
Con un asentimiento de cabeza, la asaria empezó a trastear la computadora. Viktor se crujió los nudillos: A por ello.
El explorador empezó a adentrarse cuidadosamente en el cinturón. El Aurora se abría paso entre los amenazantes asteroides. Pero el mayor peligro hallaba escondido, casi indetectable. Si una de esas partículas entrara en contacto con la nave, la explosión que generaría podría causar graves daños.
Sin embargo Shakelton era un piloto habilidoso, yo lo había comprobado meses atrás… muy a mi pesar. Cuatro horas transcurrieron sin problemas cuando Arya finalmente detectó una señal de S.O.S. Fue entonces cuando la encontramos: perdido entre tres enormes rocas, el Kinunir parecía en buen estado. A medida que nos acercábamos no se podía detectar ningún daño aparente en la superficie.
Tania: La nave está despresurizada, y el armamento desactivado. Los tanques de combustibles apagados.
Viktor: Aquí los posible puntos de entrada-dijo enseñando un mapa de Kinunir- podríamos volar este cristal, entrar por algún tubo de capsulas de asalto si es que hay alguno vacío, entrar por los desecadores de desperdicios, también se puede por las torretas y por el depósito de municiones. La cabina del Capitán está aquí, a ver si podemos volar el armazón…
Tania: Yo no entraría de manera violenta… Recuerda que algunas computadoras de Kinunirs se mostraron susceptibles…
Arya: Rastro de plástico detectado es este asteroide. Son cuatro personas, parecen llevar traje de vacío.
Al acercarnos el espectáculo cambió; aquellas personas no llevaban traje de vacío sino que armaduras de combate. Yacían muertos a poca distancia del Kinunir.
Tania: iré a inspeccionarlo.
Arya: voy contigo.
Viktor: Zander acompáñales, traedlos a bordo.
***
El Capitán de la Infantería de Marina, la experta en computadora y la oficial de la Armada Mercante se pusieron el traje de vacío. A medida de que el traje me cubría por completo, notaba la aceleración en mi pecho: las únicas veces que había salido afuera era para hacer reparaciones pequeñas. Presentía algo muy gordo, algo esperando al momento de volverse contra nosotros. Pero la curiosidad siempre ha sido mi defecto, tenía sed de descubrimiento. Estaba aquí, uno de los quince Kinunir restantes. Una joya tecnológica. Imposible irme a la tumba sin haberla explorado.
Expirando fuerte seguí a mis compañeros a la cámara de despresurización. Viktor nos miraba por la ventanilla: Iniciando descompresión en 20 segundos. Intercambié una mirada con Arya, ella estaba excitada por la aventura. Zander miraba el cable, muy relajado. Esa debía de ser una rutina durante su servicio.
Entonces sentí como mi traje se comprimía. Lentamente, nuestros cuerpos comenzaron a levitar. Las botas magnéticas se activaron mientras el oxígeno nos balanceaba con cada vez más fuerza escapando por la puerta que comenzaba a abrirse.
Desactivamos el magnetismo de las botas, y abrí el paso hacia afuera. Nunca dejaré de sentir ese escalofrío recorrer mi espalda cuando salgo y brillan ante mi esa multitud de estrellas, tantos mundos por explorar, peligrosas trampas orbitando en su alrededor. Sentirme rodeada por ese fascinante y aterrador vacío. El universo, infinito.
Mientras nos aproximamos a los cuerpos un terrible sentimiento encoje mis entrañas. Con los ojos congelados y las venas resaltando en la superficie de la piel, tres hombres y una mujer sujetaban armas.
Zander: Un teniente, Un sargento y dos soldados.
Tania: Parecen… erosionados…
Arya: Chicos, algo para con el Kinunir.
De repente, las luces de la cabina se habían encendido.
Charlie: El Kinunir se ha activado. Está tomando presión.
Viktor: Volved con los cuerpos, de prisa.
Arya y yo tratamos de arrastrar uno de los cuerpos, pero perdimos el control. Sin haber recibido entrenamiento especial maniobrar con traje de vacío era tarea laboriosa. Una mano fuerte me agarró y tiró de mí. Sin dificultad alguna Zander tractó los cuerpos con ayuda de los cables y nos trajo a todos al Aurora.
Tania: Os acordáis de lo que nos dijo Sayman? Nada de hablarle mal a los Kinunir
-A Joram no le haría ninguna gracia que, después de decirle que no aprobábamos que se disparase a la gente, le dijéramos que tampoco se podía disparar a las naves- pensé.
Intercambié una sonrisa con Arya; estará pensando en lo mismo que yo… o es que me habrá leído el pensamiento?
***
Viktor: Presurización completada! Zander haz una autopsia rápida.
Me saco el casco y miro hacía el Kinunir. Inmensa, inmóvil. Esperando. Me siento observada.
Zander: No muestran ninguna herida, murieron por exposición al vacío. Les expulsaron de la nave sin traje de vacío. Su equipamiento es irrecuperable, llevan años ahí fuera.
Tania: Shakelton, cómo vamos a entrar?
Viktor: Espérate, esa nave es peligrosa…
Le cogí del brazo: ahí dentro podría haber una inteligencia artificial como jamás se haya visto, tecnología secreta, y las esferas negras…
Viktor: No te precipites Tania-dijo cortándome.
Pero no le estaba escuchando. Algo hervía dentro de mi: …quiero ir a la sección de ingeniería –seguí diciendo mientras él me cortaba.
Viktor me apartó de una mano: te he dicho que te calmaras!
El dolor me arrancó una mueca. Miré la mano de Viktor sobre mi barriga, donde la enorme cicatriz todavía me dolía. Una irreversible marca del precio que casi pagué por meterme con él. Le miré a los ojos.
Zander: puedo intentar identificarme ante la computadora del Kinunir. Fue creada durante la guerra del Imperio, podría no mostrarse hostil si le doy mis códigos de militar imperial.
Arya: podría funcionar.
***
Durante un instante el Kinunir no reaccionó al envió de la señal por Zander. Pero entonces las luces que se habían encendido al entrar en contacto con los cadáveres se apagaron.
Tania: tendríamos que acercarnos, quizás unas de las capsulas esté vacía y podamos entrar.
La mandíbula de Viktor se tensó: no me gusta nada entrar ahí.
Arya: a ver Shakelton hemos venido para explorar, no vamos a dar marcha atrás.
Viktor suspiró, y acercó lentamente el Aurora a la nave abandonada. Llegado a pocos metros, la asari empezó a concentrarse, desenfocó la mirada. Durante un minuto, parecía estar inconsciente. Cuando volvió a ella: no detecto señales de vida.
Tania: aquí, el cuarto tubo. Está Vacío.
Viktor: Poneros todos el traje de vacío. Si pasa algo, no quiero que la despresurización crea una explosión. Joram, Charlie, quedaros aquí. Colocaré el Aurora boca abajo encima del Kinunir, prefiero no ponerme al alcance de sus cañones laser…
Sin saber realmente lo que nos podía esperar en esta nave desaparecida desde hace 17 años, nos adentramos uno a uno en la cámara de las cápsulas de asalto. Una puerta automática se cerró detrás de nosotros. En frente, una puerta iris cerrada.
Tania: no consigo abrirla, no hay electricidad.
Zander se acercó y empezó a forzarla.
Tania: cuidado, acuérdate de lo que dijo Sayman: el laser puede hacer pedazos de nosotros, o la puerta puede cerrarse y atraparnos.
La puerta se abrió. Viktor entró primero. En la sala había dos cadáveres. Él y yo nos acercamos a ellos mientras Arya y Zander fueron a inspeccionar una voladora de carga.
Viktor: uno de esos tipos ha sido disparado con un laser. Ambos llevan el equipamiento de combate. Se estaban preparando para algo…
Arya: esa voladora esta armada. Parece ser que el enemigo estaba ya dentro…
Tania: aquí, esa escotilla nos llevará a la computadora principal.
***
Arya se dirigió a una terminal y empezó a hackearla. Cuando acabé de abrir la escotilla las luces se encendieron.
Computadora, voz robótica: identificación y motivo
Nos miramos los unos a los otros. Finalmente Zander dijo: soy el Capitán Zander Callahan, código 3409. Vengo en una misión de exploración y rescate.
Computadora: identificación aceptada. Pero hay personas no identificadas. Identifíquense.
Zander: son acompañantes.
Guardamos silencio. No todos éramos militares.
Computadora: se necesita autorización del capitán
Zander: computadora, dónde está el capitán?
Computadora: el capitán no se encuentra a bordo
Zander: entonces, según el artículo 15-A del código imperial, me declaro mayor oficial a bordo.
La computadora no respondió. No nos atrevíamos ni siquiera a movernos.
Zander: Computadora?
El silencio fue su única respuesta. Un ruido metálico se escuchó abajo por la escotilla. Me asomé. Abajo había una maquinaria.
Computadora, voz de hombre: Cual es su propósito
Zander: estoy en una misión de rescate y exploración.
Computadora: no hemos recibido señal de rescate.
Charlie: chicos, están escaneando el Aurora!
Viktor: Charlie, activa la señal de exploración!
Zander: nuestra nave está ahí fuera, puedes comprobarlo.
Computadora: exploradora modelo S
Zander: computadora, soy el máximo a mando ahora.
La computadora no respondió. El ambiente estaba totalmente fantasmal.
Zander: computadora, dame el estado de la nave.
Computadora: energía mínima. Tanques vacios. Comunicaciones cortadas…
Arya: chicos, me ha cerrado el acceso a la terminal
Zander: computadora, dime donde acceder a los archivos.
Computadora: en el terminal A1
Zander: donde está eso?
Arya: es el terminal que estaba usando… pero me lo ha cerrado.
Zander: computadora, no hay acceso a esa terminal. Dame acceso a la computadora principal.
La computadora se calló. Nos decidimos a bajar la escotilla. Llegamos a una sala común donde un traje de Zhodani estaba exhibido como trofeo. Por detrás estaba el puesto de mando, delante en el fundo la cabina del capitán, donde nos habían dicho que estaría la clave de control. El pasillo estaba cerrado por otra puerta iris.
Me acerqué y empecé a trastear. La puerta se abrió a medias. Zander empezó a adentrarse.
Computadora, voz temblante: Estáis a punto de acceder a una zona restringida
Zander: computadora, te he dicho que soy el mayor mando a bordo. Dame acceso.
Computadora: cómo puedo saber que realmente venís a rescatar? Cómo sé que sois todavía en servicio? Que sois imperiales?
Zander comenzó a citar los nombres de los emperadores, de acontecimientos importantes. La computadora no respondía.
Zander: cómo puedo probarte que soy imperial?
La computadora seguía callada. Zander decidió pasar la puerta iris medio abierta.
PPPSSSHHHHIIIIUUUU
Un laser disparó. Pero el militar llevaba puesta su chaqueta refractiva por encima del traje de vacío: computadora, acabas de violar el código 13-C por disparar a tu superior!
La computadora no contestaba. Zander volvió a cruzar el portal, nada pasó. Cuando volvió a cruzarla el laser disparó de nuevo: computadora, lo has violado de nuevo!
Computadora: clave de reconocimiento vocal
Me asomé. El laser estaba detrás de la puerta, no parecía sobrecalentarse, como pensaba que haría: podría intentar neutralizarlo, pero necesitaría un espejo para protegerme.
Arya: esa armadura Zhodani tiene partes refractivas
Mientras la asari y yo nos ocupábamos de neutralizar el laser, Zander se dirigió hasta la cabina del capitán. Intentó derrumbar la puerta.
Computadora: no tiene derecho a entrar. Retroceded
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Cuando llegamos a él, ya había conseguido derrumbarla. En Capitán estaba en descomposición. Estirado en su cama, se había disparado a la cabeza.
Arya se puso en el terminal del capitán y consiguió bloquear al ordenador central que intentaba borrar los archivos antes de que pudiéramos verlos: diario del capitán… la nave está descontrolada… ya no reconoce al mando… ignora la clave de control… piensa que somos Zhodanis infiltrados…
Zander: una caja fuerte. Shakelton, toma: 40,000 créditos. Y un poder Imperial (carta Richelieu). Eso sí, nada de las órdenes que tenía. Cómo puede haber conseguido eso? Y aquí una nota con la clave de control: KING
Computadora: reconocimiento aceptado
Zander: computadora, desactiva el sistema de seguridad.
Nos separamos en dos grupos; Arya y Viktor fueron al puesto de mando y Zander y yo bajamos a la zona de ingeniería. Cuando llegué abajo, noté una vibración subsónica. En frente a mi, aquí estaba: el panel de control de las esferas negras.
Escuché por radio la computadora preguntarles arriba: identificación.
Viktor: Soy Viktor Shakelton, servicio de explorador con misión de exploración y rescate.
Computadora, voz suave de mujer: si realmente queréis rescatarnos, ayudadnos a conseguir combustible.
Arya agarró uno de los manuales de uso de la computadora: si se volvió en contra de la tripulación es que hay un bug, he de neutralizarla.
Viktor: No podemos darle combustible.
Computadora: tengo una orden imperial, estáis obligados a ayudarme
Viktor: qué orden?
Computadora: aquella orden que habéis cogido de la cabina del capitán
Viktor: no habías impedido el acceso de la computadora al terminal?
Arya: sí… debe de haber pinchado nuestra comunicación…
Computadora: estáis obligados a obedecerme. Tengo una orden imperial
Viktor: ahora el posesor de esa orden soy yo.
Computadora: No. Yo estoy encargado de una misión. Tenéis que proporcionarnos lo que pedimos o atacaremos el aurora
Charlie: chicos, hemos detectado que unos misiles están cargados!
Abajo, las esferas empezaron a sobrecalentarse: está redirigiendo la energía auxiliar que tiene hacía las esferas para provocar una explosión!
Viktor: Tania, haz algo!
Miré los cables que cruzaban el panel. Agarré uno de ellos, y tiré de todas mis fuerzas. Unas chispas y se cortó el calentamiento.
Zander: se escucha ruido en la otra habitación.
Tania: la otra esfera!
Empezamos a correr tan rápido como podíamos. Cruzamos un hangar donde una pinaza en perfecto estado ocupaba el espacio medio. – esta nave es una mina de oro- pensé.
Llegamos al segundo panel. El aire se distorsionaba a su proximidad, parecía absorber la luz.
Tania: Zander, arranca eso!
Mientras neutralizábamos las esferas Arya había asaltado la computadora.
Computadora: Desactivarme va en contra del bien de la misión… Arya no lo hagas… Arya, las matronas no quieren que lo hagas…
Arya: qué..
Viktor: no pares!
Arya acabó de cargar los datos y programas en los cristales. La voz de la computadora se distorsionó, se calló.
Las luces se apagaron.



